Me han levantado el Ban, y es hora de empezar a relatar......
Uno a uno, poco a poco, los asistentes al funeral doble se fueron. Menos Rikio.
Los astrónomos habían anunciado un día soleado. Pero llovía. Y Rikio sabía por qué.
Cuando se marcharon todos, Rikio espero....y espero....y espero, debajo de esa lluvia, hasta que cayó la noche lluviosa.....
Mientras Rikio estaba sentado, unos pasos se acercaron a el.
-Hacía tiempo que no te veía...
La sacerdotisa de Azura apareció, caminando, en una burla a la mortalidad. Si bien no era la misma. Estaba pálida como la muerte, y se veía la herida que acabó con ella.
-Así que ahora te ha dado por la posesión de los muertos...
-Sí...además, este cuerpo me gusta. El poder aún no lo ha abandondado, y me gustan las tetas- dijo Rora, tocándoselas.
-En nuestra familia somos todos unos pervertidos...
-Sí...unos más que otros. Bueno...voy a arreglar este cuerpo. No me gusta pasearme por allí con un montón de carne podrida.
-¿Así que ahora obras milagros y reparas cadáveres?
-Sí...nuncan adie lo hubiera dicho,¿ verdad?
Cuando la madre de Rikio, reencarnada en los restos mortales de Alhima, se giró para marcharse...
-¿Adonde crees que vas?
Se paró
-Verás, hijo mío, un imperio malvado no se dirige solo...he de volver a mi cuartel.
-Bueno, pues resulta que tu imperio es una amenaza que he de evitar- Rikio se levantó.
-Juju...sabía que dirías eso...en fin...JUUUUUN
Y el cadáver de Jun apareció.
-Jooder....
EL cadáver estaba horriblemente deformado. Estaba inclinado a cuatro patas, como una bestia salvaje, y babeaba.
-Si no soy yo, será la Guardia Imperial. Si no soy ni yo ni la Guardia, serán tus antiguos aliados- y, sonriendo, se alejó.
-Apartete, mierdecilla.
Una bola de fuego fue a estrellarse contra Jun, pero este la esquivó.
-Bien, he de luchar contra cadáveres mejorados.....
Rikio se preparó haciendo unos
katas, y luego miró a Jun.
-Cuando acabe contigo, brindaré sobre tu tumba.
Este tema ha sido editado por RiKio: 13 enero 2008 - 02:03