Me aburro, y como no puedo comprarme un burro, voy a escribir historietas:
El Dunmer Rikio decidió dar un paseo por la Ciudad Imperial. Le agradaba pasear para despejar sus ideas.
En uno de sus paseos, Rikio encontró a una bosmer que escuchaba una conversación entre Armand Cristophe y otro miembro del Gremio. Rikio sabía ( pertenecía al Gremio) que se estaban preparando para un Gran Golpe. Así que, cuando la bosmer se hubo alejado, Rikio la interceptó:
-Um....es de mala educación escuchar conversaciones ajenas.
-¿Quién coño eres tu?- dijo la bosmer
-El de tu madre.
La bosmer se enfureció y empezó a atacar a Rikio. La cosa es que Rikio era un Brujo bastante veterano, y logró inmovilizar a la bosmer.
-Na,na,na. Estabas escuchando una información, digamos, confidencial. Así que, o te unes al Gremio y colaboras, o te arresto y te envío a la prisión.
La bosmer se le quedó mirando, sonriendo:
-JA. ¿ Y cómo vas a encarcelarme, si no eres de la Guardia Imperial?
En ese momento, Rikio lanzó un hechizo de Controlar Persona sobre el guardia más próximo.
-Esta bosmer se ha portado muy mal. Encarcélela, señor.
-Noo, basta. Tu ganaaaas.
-Así que dudabas entre unirte al Gremio o venderlo.
-Sí
-¿ Y no te das cuenta de que el Gremio lucha también por los desfavorecidos, por aquellos que no pueden vivir bien?
-Mira, creo que la pobreza es algo que no se puede remediar..
-Pero sí aliviar. Además, piensa en la recompensa de la Guardia. ¿ 3000 monedas de oro, 5000 quizás? Para eso mejor te unes al Gremio, donde podrías robar cosas incluso más valiosas, como los calzoncillos de Hyeronimmus Lex.
Tras dejar a Lyana, que así se llamaba la bosmer, Rikio se fue por el distrito del Mercado, su favorito. Caminando por el distrito encontró a una Sacerdotisa de Azura.
-Hijos míos, Azura es la daedra más compasiva de todas. Seguid sus enseñanzas, y seréis recompensados con el Descanso Eterno en Moonshadow. Ella es la señora del Amanecer y del Anochecer, la Señora de las Estrellas y de la Luna. Su plano es el más bello entre los daedra.
La sacerdotisa se estaba ganando un puñado de seguidores, cuando de repente apareció Alessia Ottus a tocar las pelotas, como hace siempre con aquello que no sea Imperial ( Sí, me cae mal ella y toda su familia, pasa algo?)
-HEREJE, BLASFEMA. ASÍ EL PADRE AKATOSH TE CASTIGUE CON SU RAYO DEL JUICIO, SO ZORRA.
-¿ Zorra? Tu madre.
Acto seguido, el Rayo del Juicio de Azura cayó sobre Alessia, pulverizándola al instante.
-Azura también es vengativa si se la provoca. Por eso, es mejor ella que Mara. Ahora, seguiremos con el sermón y...
Rikio se quedó a escuchar el sermón que dictaba la sacerdotisa. Por supuesto, Rikio, como todo buen Dunmer, sabía todo acerca de los daedra. Cuando la sacerdotisa regresaba a su casa en Waterfront ( falta de fondos) Rikio se le acercó.
-Me ha gustado como invocaste la ira de Azura contra esa racista.
-Lo sé....a mucha gente le caía mal. Ahora, Azura se ganará muchos seguidores.
-¿ Como se llama usted, señorita?
-Alhima.
Rikio se alejó de allí. Alhima era una bretona con un brillante pelo azul plateado. Este pelo no era natural, claro está. Se lo dio Azura como regalo por su fe en Ella. La bretona también tenía una piel morena, y vestía con un traje negro.
Rikio sintió hambre, así que se fue a comer a la Bolsa de Comida. Tras pedir un filete con patatas y vino cabezón, Rikio fue a sentarse cuando sintió la furtiva mirada de una bosmer de ojos dorados....una mirada de asombro y sorpresa dirigida a Wabbajack, el bastón que llevaba Rikio a su espalda.
``Sangre daédrica´´ pensó Rikio.``Este Sheogorath....´´.
Tras pagar la cuenta, Rikio fue a pasearse por los exteriores de la Ciudad. Allí vio a un Khajita practicando el tiro con arco usando como diana el retrato de Gothren, señor de la casa Telvanni. Rikio se fijó que en el hombro derecho del Khajita había un tatuaje hecho con una tinta mágica imborrable..
``Así que un antiguo esclavo cabreado..´´pensó Rikio.
Tras este pequeño paseo, Rikio decidó volver a su habitación en la Posada del Mercader
¿ Qué os ha parecido?